Guelaguetza: historia, regiones, bailes y cómo vivirla en Oaxaca
Guía de la Guelaguetza de Oaxaca: origen, Lunes del Cerro, las ocho regiones, Danza de la Pluma y Flor de Piña, boletos y consejos para asistir.
Por Bruno Cortés
Cada mes de julio, la ciudad de Oaxaca se viste de fiesta para celebrar la Guelaguetza, una de las expresiones culturales más importantes de México. Durante varias semanas, delegaciones de las distintas regiones del estado llegan a la capital con sus trajes, su música, sus danzas y sus productos, y los comparten con el público en el Auditorio Guelaguetza, en lo alto del cerro del Fortín. Al final de cada baile, los danzantes lanzan al público frutas, pan, sombreros o artesanías: es la «guelaguetza», el regalo compartido.
En esta guía te contamos su origen, el significado de la palabra, las regiones y bailes que participan, cómo conseguir boletos y qué más hacer en Oaxaca durante la temporada.
Qué significa Guelaguetza
La palabra proviene del zapoteco y suele traducirse como «ofrenda», «regalo» o «cooperación». En las comunidades oaxaqueñas, la guelaguetza es un sistema de reciprocidad: cuando una familia organiza una boda, una mayordomía o un funeral, sus vecinos y parientes aportan maíz, frijol, guajolotes, mezcal o trabajo, con la certeza de que esa ayuda será devuelta cuando ellos lo necesiten. La fiesta de julio retoma ese espíritu de dar y compartir.
Origen e historia de la fiesta
Las raíces de la celebración se suelen vincular con antiguas festividades prehispánicas dedicadas a la diosa del maíz tierno, Centéotl, que se celebraban en el cerro del Fortín en la época de lluvias, cuando las milpas comienzan a dar elotes. Durante el virreinato, las fiestas se asociaron con la celebración de la Virgen del Carmen, cuya festividad es el 16 de julio, y surgieron los llamados Lunes del Cerro.
La forma moderna de la Guelaguetza comenzó a configurarse en 1932, con un «Homenaje Racial» organizado por el aniversario de la ciudad de Oaxaca, que reunió a representantes de las distintas regiones del estado. Con los años, la celebración se consolidó como fiesta estatal y, en 1974, se inauguró el Auditorio Guelaguetza en el cerro del Fortín, con capacidad para miles de espectadores.
Cuándo se celebra: los Lunes del Cerro
La Guelaguetza se celebra tradicionalmente los dos lunes siguientes al 16 de julio, día de la Virgen del Carmen. Cuando uno de esos lunes coincide con el 18 de julio, aniversario luctuoso de Benito Juárez, la fecha suele trasladarse al lunes siguiente. En los últimos años, además, las presentaciones se han ampliado con funciones matutinas y vespertinas en cada lunes. Las fechas exactas se publican cada año en los canales oficiales del gobierno de Oaxaca, así que conviene consultarlas antes de planear el viaje.
Las ocho regiones de Oaxaca
Oaxaca está dividida tradicionalmente en ocho regiones culturales, cada una con su identidad:
- Valles Centrales: donde se encuentra la capital. Aportan bailes como el Jarabe del Valle y la Danza de la Pluma.
- Sierra Norte o Sierra Juárez: región zapoteca, mixe y chinanteca de montaña, con sones serranos y bandas de viento.
- La Cañada: región mazateca y cuicateca, conocida por sus huipiles bordados y sus sones.
- Papaloapan o Tuxtepec: región de cuenca tropical, de donde proviene la célebre Flor de Piña.
- Mixteca: región de montaña con tradición de jarabes y sones mixtecos.
- Costa: con influencias afromexicanas, famosa por sus chilenas.
- Sierra Sur: con danzas y sones de comunidades zapotecas y chatinas.
- Istmo de Tehuantepec: región zapoteca y huave, famosa por los trajes de tehuana con flores bordadas y por las sandungas.
Bailes y danzas que no te puedes perder
Danza de la Pluma
Es una de las danzas más emblemáticas de la Guelaguetza. Proviene de los Valles Centrales, en particular de comunidades como Teotitlán del Valle y Cuilápam de Guerrero, y representa, según la interpretación más difundida, la Conquista a través de los personajes de Moctezuma, Malinche y los danzantes, con grandes penachos circulares de plumas. Es una danza de gran destreza física, saltos y giros.
Flor de Piña
La delegación de Tuxtepec presenta este baile, interpretado por mujeres que cargan una piña sobre el hombro y bailan con trajes de huipiles bordados con motivos florales y de animales de colores intensos. Fue creado en la década de 1950 para la Guelaguetza y hoy es uno de sus íconos.
Jarabe del Valle
Un baile alegre de los Valles Centrales en el que las mujeres llevan canastas con flores sobre la cabeza.
Sones y jarabes mixtecos
Las delegaciones de la Mixteca presentan bailes que reflejan la vida rural, con personajes, humor y vestimentas tradicionales.
Chilenas de la Costa
Influidas por la cueca chilena que llegó a la costa del Pacífico en el siglo XIX, las chilenas oaxaqueñas son bailes de pareja coquetos y alegres, con pañuelos y zapateado.
Sones istmeños
Las tehuanas, con sus huipiles y enaguas de terciopelo bordado y su resplandor de encaje, bailan sones como la Sandunga con gran elegancia.
La Diosa Centéotl
Antes de la Guelaguetza se celebra un certamen para elegir a la representante de la diosa Centéotl. A diferencia de un concurso de belleza, las participantes, jóvenes de distintas comunidades, deben demostrar su conocimiento de la historia, las tradiciones, la vestimenta y, en muchos casos, la lengua de su comunidad. La ganadora preside la celebración.
Cómo conseguir boletos
El Auditorio Guelaguetza tiene secciones con boletos de pago, las más cercanas al escenario, y secciones de acceso gratuito, en la parte más alta, que se ocupan por orden de llegada. Los boletos de pago se venden en los canales oficiales que anuncia el gobierno del estado, generalmente con algunos meses de anticipación, y suelen agotarse rápido. Desconfía de la reventa y de los vendedores no oficiales. Los precios cambian cada año; consulta la información vigente en los canales oficiales.
Consejos para asistir
- Llega con tiempo: las filas de acceso pueden ser largas.
- Lleva sombrero, bloqueador y agua para las funciones matutinas, y un impermeable ligero, porque es temporada de lluvias.
- Prepárate para atrapar los regalos que lanzan las delegaciones.
- El acceso al auditorio implica subir escaleras; considera tu condición física.
- Usa transporte público o taxi, ya que el tráfico alrededor del cerro es intenso.
Otras actividades de la temporada
La Guelaguetza no se limita al auditorio. Durante julio, la ciudad de Oaxaca vive una agenda llena de actividades:
- Desfiles de delegaciones o «calendas»: las delegaciones recorren las calles del centro con música, mojigangas, marmotas de tela y bailes.
- Feria del Mezcal: se celebra en la misma temporada y reúne a productores de distintas regiones.
- Bani Stui Gulal: una representación nocturna que narra la historia de la Guelaguetza, desde la época prehispánica hasta la actualidad.
- Exposiciones de artesanía y gastronomía: con textiles, alfarería, alebrijes y comida tradicional de las ocho regiones.
- Guelaguetzas comunitarias: varias comunidades organizan sus propias celebraciones, como la de Zaachila, que ofrecen un ambiente más local.
La Guelaguetza magisterial y popular
En distintos momentos, especialmente a partir de 2006, organizaciones sociales y magisteriales han organizado Guelaguetzas alternativas o populares, como expresión de su visión sobre la fiesta. Es un ejemplo de cómo la Guelaguetza también es un espacio de debate sobre la identidad y la representación de los pueblos de Oaxaca.
Cómo llegar y dónde hospedarse
La ciudad de Oaxaca tiene aeropuerto internacional y conexiones por autobús con la Ciudad de México y otras ciudades del sur. Durante julio, la demanda de hospedaje es muy alta, por lo que es indispensable reservar con varios meses de anticipación. El centro histórico y barrios como Jalatlaco y Xochimilco son buenas opciones para moverte a pie.
Qué comer durante la Guelaguetza
Julio es una temporada excelente para la cocina oaxaqueña. En los mercados 20 de Noviembre y Benito Juárez encontrarás moles, tlayudas, tasajo, cecina enchilada, chapulines, quesillo y chocolate de metate. Muchas delegaciones llevan a la capital productos de su región: pan de Yalalag, totopos del Istmo, café de la Sierra Sur o quesos de la Costa. Es temporada de elotes y esquites, y en algunas exposiciones se venden tejate, una bebida prehispánica de maíz, cacao, hueso de mamey y flor de cacao que se sirve fría en jícaras. Para acompañar, el mezcal de la feria es casi obligatorio, siempre con moderación.
Cómo vivir la fiesta con respeto
La Guelaguetza es un escenario, pero los trajes, las danzas y los cantos que se presentan pertenecen a comunidades vivas, con significados que van más allá del espectáculo. Algunas recomendaciones:
- Aprende el nombre de la región y la comunidad de cada delegación; los presentadores suelen anunciarlo.
- Si compras textiles, pregunta por su origen y paga un precio justo a las artesanas.
- Pide permiso antes de fotografiar a los danzantes fuera del escenario, durante las calendas o en sus descansos.
- Visita las comunidades después de la fiesta: muchas ofrecen turismo comunitario y es la mejor manera de entender su cultura en su propio contexto.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es la Guelaguetza?
Tradicionalmente, los dos lunes siguientes al 16 de julio, conocidos como Lunes del Cerro. Consulta cada año las fechas oficiales.
¿Qué significa Guelaguetza?
Del zapoteco, «ofrenda» o «regalo», y se refiere a la costumbre comunitaria de cooperación y reciprocidad.
¿Hay entrada gratuita a la Guelaguetza?
Sí, en las secciones más altas del auditorio, con acceso por orden de llegada.
¿Cuántas regiones participan?
Las ocho regiones de Oaxaca: Valles Centrales, Sierra Norte, Cañada, Papaloapan, Mixteca, Costa, Sierra Sur e Istmo.
¿Cuál es el baile más famoso de la Guelaguetza?
La Danza de la Pluma y la Flor de Piña son dos de los más emblemáticos.

